Cefaleas agudas recurrentes 

A continuación se analizan los distintos tipos que se pueden englobar en el grupo de cefaleas agudas recurrentes, junto con su sintomatología y los posibles subtipos que se pueden encontrar en cada uno de ellas.

Migraña con o sin aura

Conocida comúnmente como jaqueca, deriva de la palabra árabe sagiga que significa partir por la mitad, y define el carácter hemicraneal o unilateral característico de este tipo de cefalea.

La migraña no es sólo un dolor de cabeza, es una alteración biológica, de carácter familiar, que afecta a todo el organismo.

Se caracteriza por ataques recurrentes de dolor de cabeza que, en ocasiones, se preceden de síntomas neurológicos e, incluso, de cambios de humor.

El dolor de cabeza suele localizarse en un lado de la cabeza, es pulsátil, de moderada a severa intensidad y puede interferir con las actividades diarias. Habitualmente empeora con el ejercicio, la tos o al mover la cabeza. Se suele acompañar de náuseas y vómitos, además de incrementarse con la luz o el sonido. En ocasiones se acompaña de irritabilidad y cambio de carácter.

En el cuadro siguiente se resumen las características clínicas más destacables de las migrañas.

Características de las migrañas

  • Localización unilateral
  • Tipo pulsátil
  • Intensidad moderada-severa
  • Aumenta con los movimientos (inclinar la cabeza, toser, ejercicio...)
  • Se acompaña de náuseas y vómitos y/o intolerancia a la luz o el ruido
  • Inicio subagudo, llegando al máximo dolor en 15-60 minutos
  • Características

Estos episodios suelen comenzar en la infancia o adolescencia. Las mujeres son más propensas que los hombres y se cree que las hormonas femeninas juegan un papel importante. Esto explica que los episodios migrañosos suelan ceder al llegar la menopausia, y la relación de estos episodios con la menstruación o en algunas personas con la toma de anticonceptivos orales.

El dolor puede durar de 4 a 72 horas, pueden aparecer pocas veces o repetirse muy frecuentemente, incluso en ocasiones ser casi constante.

Factores desencadenantes

Existe una serie de factores que pueden desencadenar una crisis de migraña en personas propensas. Esto es debido a que el cerebro de los pacientes afectados de migraña difiere del de los demás individuos, tanto en los mecanismos de control del dolor, como en la regulación vascular y en otras funciones cerebrales, haciendo que sea más sensible a ciertos estímulos. Algunos estímulos, como ocurre con diversas sustancias químicas, pueden actuar a nivel vascular produciendo vasodilatación. Otros estímulos, como puede ser el estrés o la falta de sueño, actuarán sobre el sistema nervioso.

El aura

Alrededor de una de cada cinco personas que tienen migrañas presenta signos que le avisan de que va a presentarse el dolor. Estos signos se denominan aura. Los signos que constituyen el aura suelen ser síntomas visuales, como destellos de luz, oscurecimiento de una porción del campo visual o ligera ceguera momentánea. Otras veces, el aura consiste en adormecimiento de alguna extremidad, imposibilidad para hablar, vértigo o mareo, pérdida de memoria o disminución de fuerza en un hemicuerpo. Cuando aparecen estos síntomas, el cuadro se denomina, migraña con aura, migraña clásica o migraña acompañada. Si no aparecen, se denominan, migraña común o migraña sin aura.

El aura aparece gradualmente en tres o cuatro minutos, no durando habitualmente más de 60 minutos. La cefalea sigue al aura con un intervalo libre no mayor de 60 minutos, pero puede preceder o ser simultánea al aura. Se denomina migraña con aura prolongada o migraña complicada cuando el aura dura más de una hora pero menos de una semana. Para realizar el diagnóstico de migraña complicada se exige que la Resonancia Magnética o el TAC craneal sean normales, pues deben descartarse diagnósticos alternativos como el infarto cerebral.

Tipos de migrañas infrecuentes

  • Migraña hemiplégica familiar. Es un tipo de migraña en que el aura consiste en pérdida de fuerza en un hemicuerpo, que en ocasiones dura hasta varios días, pudiendo variar el hemicuerpo afectado de un ataque a otro. Comienza entre los 10 y los 20 años, presentándose varios casos dentro de una misma familia. En la edad adulta estos episodios desaparecen convirtiéndose en migrañosos habituales.
  • Migraña oftalmoplégica. En estos casos la cefalea se acompaña de visión doble por parálisis de alguno de los músculos que mueven el globo ocular. Puede durar hasta semanas, aunque no suele ser permanente. También aparece, sobre todo, entre los 10 y 20 años.
  • Migraña basilar.En esta cefalea el aura consiste en vértigo intenso, ruidos en los oídos, disminución en la audición, visión doble e incluso disminución de la conciencia. Son más frecuentes en niños y en mujeres jóvenes. Se denomina basilar porque los síntomas que se presentan se deben a alteraciones en zonas del cerebro que están irrigadas por la arteria basilar.
  • Migraña sin cefalea o equivalente migrañoso En ocasiones, los signos que constituyen el aura se presentan aislados, sin que aparezca dolor de cabeza después del aura. Es más frecuente en niños y suele consistir en episodios repetidos de vértigo o, en otras ocasiones, en dolores abdominales recurrentes acompañados de vómitos.

Cefalea en racimos o cefalea de Horton

Es una variedad de migraña que aparece fundamentalmente entre los 35 y 40 años. Se denomina en racimos porque los episodios aparecen acumulados durante temporadas, repitiéndose todos los días a unas horas fijas. Son más frecuentes durante la noche, pudiéndose presentar uno o varios episodios en un mismo día. El periodo en el que aparecen estos episodios puede durar de una semana a tres meses, quedando intervalos en los que el paciente está totalmente libre de síntomas. Estos racimos aparecen una o dos veces al año y casi siempre en la misma época. Aunque la forma habitual es la episódica, hay ocasiones en que pueden hacerse crónicas, sin haber periodos libres de cefalea, o éstos ser menores de 14 días. Los racimos pueden desencadenarse durante periodos de estrés, y el alcohol precipita invariablemente una cefalea si el paciente está en un periodo de mayor susceptibilidad a padecer cefaleas.

Existen algunas diferencias en el tipo de dolor entre las migrañas y la cefalea en racimos, que se exponen a continuación.

Características diferenciales entre la migraña y la cefalea en racimos

Cefalea en racimos

  • Corta duración (30-60 min.)
  • Dolor muy intenso y penetrante
  • Localización:; alrededor del ojo
  • Síntomas asociados:
    • enrojecimiento facial
    • caída del párpado
    • taponamiento nasal
    • lacrimeo, sudoración
  • Sin aura
  • Produce intranquilidad y nerviosismo

Migraña

  • Instauración progresiva
  • Duración media (4-72 horas)
  • Dolor moderado, pulsátil
  • Localización: en una mitad de la cabeza
  • Síntomas asociados:
    • náuseas y vómitos
    • intolerancia al ruido o la luz
  • Puede aparecer aura
  • El paciente permanece acostado y quieto

Dentro de este grupo de migrañas existe otra entidad parecida a la cefalea en racimos, que afecta fundamentalmente a mujeres de edad media denominada hemicranea paroxística crónica. En esta entidad clínica, los dolores de cabeza aparecen muy frecuentemente, pudiendo llegar hasta 10 episodios en un día siendo cada uno de ellos de muy corta duración (15 a 20 minutos). Es importante reconocer este tipo de cefalea ya que responde espectacularmente a un fármaco: la Indometacina.

Miscelánea de otras cefaleas benignas

Existe un grupo de cefaleas de características muy llamativas y que por sus síntomas a menudo asustan al que las padece, pero que son absolutamente benignas. Aunque pueden aparecer en cualquier persona, son más frecuentes en migrañosos.

Cefalea punzante

Se percibe como pinchazos de alfiler localizados en la frente o alrededor del ojo, muy intensos, de segundos de duración y recurrentes.

Cefalea asociada a la actividad sexual

El coito de forma muy ocasional puede producir cefaleas de inicio súbito y características explosivas. Dentro de estas cefaleas coitales existen unas, graves, relacionadas con sangrados intracraneales hemorragia subaracnoidea. El resto de cefaleas en relación con la actividad sexual son absolutamente benignas. Son cefaleas agudas, intensas, que suelen afectar a todo el cráneo y que aparecen durante el coito o inmediatamente después del mismo. Son más frecuentes en varones y suelen ser recurrentes durante un periodo de tiempo limitado. Pueden ser debidas a una alteración biológica de base, esto es, a una alteración de los mecanismos que controlan el dolor, como ocurre en los migrañosos, ser de causa psicológica o postural. Tienen buena respuesta al tratamiento. Para su diagnóstico, lógicamente deberá excluirse la posibilidad de una hemorragia subaracnoidea, por lo que ante un primer episodio debe realizarse una prueba de imagen (Resonancia Magnética o TAC).

Cefalea benigna de la tos

Dolor bilateral breve originado por la tos. Parece que se origina por un aumento brusco de la tensión intracraneal. Obliga a que se descarten anomalías de la unión cráneo cervical.

Cefalea benigna por ejercicio físico

Desencadenada por cualquier tipo de ejercicio, de tipo bilateral opresiva o pulsátil, más frecuente en varones y puede durar de 5 minutos a 24 horas. Como ocurre con la cefalea asociada a la actividad sexual, con la que comparte muchas características, también se debe descartar, si es el primer episodio y no hay antecedentes migrañosos, la existencia de un sangrado intracraneal.

Cefalea ligada a alimentos

Como ya se ha dicho, existen factores precipitantes de ataques migrañosos en personas propensas. Algunos de estos factores son sustancias químicas contenidas en ciertos alimentos.

  • Cefalea del perrito caliente,debida a los nitritos que contienen los conservantes de las salchichas y embutidos.
  • Cefalea del restaurante chino, inducida por el glutamato monosódico utilizado en la salsa de soja y otros condimentos de la cocina oriental. En estos casos además de la cefalea puede aparecer dolor en el pecho, enrojecimiento facial, vómitos y diarrea.
  • Cefalea asociada a la ingestión de chocolate, vino tinto o queso curado, alimentos que contienen una sustancia denominada tiramina capaz de desencadenar cefaleas por mecanismo vascular.
  • Cefalea asociada al consumo de alcohol, suele aparecer en pacientes con antecedentes migrañosos, poco después de ingerir una bebida alcohólica y de forma absolutamente independiente a la cantidad ingerida. Sus características clínicas son muy parecidas a las descritas en las migrañas. Es independiente de la cefalea por resaca.
  • Cefalea por ingestión de helados

Son también de tipo punzante y breves, desencadenándose por un estímulo frío sobre la faringe.

Cefalea en relación con el hambre

En ocasiones la falta de ingestión de alimentos desencadena cefalea en personas predispuestas. Esta cefalea según algunos autores se relaciona con una disminución del aporte de glucosa al cerebro debido a la falta de ingestión de dichos alimentos.

Todos estos tipos de cefalea responden adecuadamente a un fármaco: la Indometacina, un tipo especial de antiinflamatorio.

Cefalea postraumática

Es aquella que se inicia en un plazo máximo de 14 días posteriores a un traumatismo craneal. Suele acompañarse de otros signos como mareos, hormigueos, visión doble o cambios en el carácter. Estos síntomas preocupan mucho al que los padece, pero la gran mayoría de las veces no corresponden a un trastorno grave. Suelen remitir al cabo del tiempo, aunque en ocasiones pueden durar meses, incluso años. No se necesitan tratamientos agresivos y la mayoría de las veces con analgésicos habituales es suficiente para combatirla. Hay que distinguir estos cuadros de la cefalea intensa, que aumenta progresivamente en las primeras 24 horas tras el traumatismo y que se acompaña de otros síntomas neurológicos. En este tipo de cefalea precoz tras el golpe, es necesario descartar la existencia de lesiones intracraneales, que pueden requerir un tratamiento quirúrgico urgente. En general tras un trauma craneal debe establecerse una vigilancia estrecha durante las primeras 24 horas.

Neuralgias

Las neuralgias no deben considerarse como cefaleas ya que son dolores que se localizan en la cara y se deben a la afectación de un nervio por compresión, irritación, infección y en una gran mayoría de casos sin la causa subyacente conocida. La más frecuente es la neuralgia del trigémino o tic doloroso. En el cuadro siguiente se recogen sus características clínicas principales.

Características de la neuralgia del trigémino

  • Descargas de dolor que duran pocos segundos ( nunca más de 2-3 minutos)
  • Dolor punzante, como un calambre eléctrico muy intenso
  • Zonas gatillo (zonas que desencadenan el dolor al tocarlas)
  • Localizado en la cara ( mejilla, nariz, encías; labios, paladar u órbita de los ojos)
  • No existen parálisis ni alteraciones en la sensibilidad de la cara
  • No hay dolor entre los ataques

En la gran mayoría de los casos no se debe a una enfermedad subyacente, aunque estaría indicado una búsqueda de procesos que puedan afectar al nervio trigémino, sobre todo si aparece en personas jóvenes.

Diferentes neuralgias

Otras neuralgias son mucho menos frecuentes. La neuralgia del nervio glosofaríngeo produce un dolor situado en la zona de la faringe irradiándose hacia la mandíbula y pabellón auricular. En la neuralgia occipital el dolor se localiza en regiones cervicales y, aunque es un dolor de tipo neurálgico, suele ser más duradero y menos severo.

Existe un cuadro conocido como algia facial atípica, consistente en un dolor localizado en la región maxilar, de localización profunda y carácter tirante o penetrante, que no responde a tratamiento con analgésicos. Afecta a mujeres de edad media y suelen estar implicados factores psicológicos, asociándose frecuentemente a trastornos depresivos.

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