Viviendo con quemaduras 

Repercusión Psicológica

Imagen de una mujer ocultando el rostroSufrir una quemadura altera la biografía de la persona, se ven afectadas su capacidad de adaptación biológica y su equilibrio psicológico. Con frecuencia hay desfiguración que lleva a una alteración de la imagen corporal y de la autoestima. Las heridas y su tratamiento llevan consigo dolor y sufrimiento y la experiencia es vivida de modo traumático.

Surge el concepto de “estrés traumático mantenido” que se refiere no sólo a la experiencia de la quemadura, sino a la experiencia constante del dolor, al difícil periodo de hospitalización y tratamiento y el miedo al encuentro con su medio una vez recibido el alta. La persona, al tener conciencia de su situación y creer que no son autosuficientes como antes, pueden sentirse amenazados, vivir con miedo. Es normal que aparezcan nuevos síntomas emocionales al momento del alta o en el periodo de vuelta a casa, por el esfuerzo de adaptación que se necesita, el enfrentamiento del quemado con las otras personas, muchas de ellas movidas por la curiosidad ante su desfiguración. La magnitud de la respuesta emocional al estrés está estrechamente relacionada con la superficie total comprometida.

Cobra gran importancia la personalidad y la ausencia de psicopatología previa en la evolución del quemado. El paciente emocionalmente maduro será capaz de aceptar de forma consciente su enfermedad. La tensión que pueden sentir estas personas  puede afectar la circulación, impedir el proceso de cicatrización y disminuir su comodidad. Se ha demostrado  relación entre mayor sintomatología emocional al momento del alta y dificultades posteriores de adaptación.

Se asocia con una buena adaptación las siguientes características:

  • Alta tolerancia a la frustración.
  • Tendencia a mantener sentimientos de esperanza y confianza en otros.
  • Capacidad para lograr una adaptación social y vocacional estable.

La gran carga psicológica que supone una quemadura grave puede provocar reacciones negativas diversas, como depresión, ansiedad, alucinaciones, aislamiento, hostilidad al medio y pérdida de autoestima. Desde el punto de vista social existe un complejo de inferioridad, alejamiento social, desprecio.  La atención de estos pacientes es muy difícil desde el punto de vista psicológico y médico, pues requieren de una especial atención por un equipo multidisciplinario.

Los síntomas de estrés que puede experimentar un quemado grave, que es importante identificarlos, los podemos clasificar:

FísicosCognitivosEmocionalesConductuales
Dolor en el pechoConfusiónAnsiedadIntensa ira
Dificultades para respirarPesadillasCulpaAislamiento
FatigaDesorientaciónAflicciónEstallidos emocionales
Nauseas, vómitosDificultades para concentrarseNegación Pérdida o aumento del apetito
MareosTrastornos de la memoriaPánicoConsumo excesivo de alcohol
Sudoración excesivaDificultad para resolver problemasMiedoIncapacidad de descansar
TaquicardiaDificultad para identificar personas u objetos conocidosIrritabilidadIntranquilidad
Sed Pérdida de control emocionalCambio en la conducta sexual
Dolor de cabeza Depresión 
Alteraciones visuales Sentimiento de fracaso 
Dolores difusos Culpar a los demás o a sí mismo 

Dos tercios de los pacientes quemados sufren secuelas psicológicas; sueños, imágenes repentinas y fantasías acerca del accidente empiezan a formar parte de su realidad. Antes de llevar a cabo la intervención psicológica hay que conocer qué es lo que éste perdió: puede haber perdido una función, un papel en la vida, independencia o la sensación de seguridad en el mundo, como su hogar o sus seres queridos; debe conocerse el significado profundo de la pérdida, que no siempre es aparente y el paciente puede necesitar ayuda para identificarla.

Se pueden considerar dos fases:

Fase aguda

La mayor preocupación es la adaptación al cambio sufrido, el paso de salud a la lucha por la vida. El estrés es enorme y suele utilizar defensas como negación y represión para protegerse de la seriedad de la situación. Puede tener delirios, insomnio y ansiedad. Puede tener síntomas depresivos.

Fase de integración

El peligro de muerte ya pasó y comienza la lucha contra el dolor y a examinar la vida futura.

Las reacciones psicológicas que se pueden dar y son consideradas como normales son:

  • Miedo a los tratamientos.
  • Ansiedad sobre las posibilidades futuras de funcionamiento.
  • Moderada depresión consecuencia de la pérdida de funciones, por la desfiguración y la posible separación ed los seres queridos.

Si estos síntomas son exagerados, ya puede resultar patológico y puede llevar a depresiones severas, regresiones o psicosis, que se da en una tercera parte de los adultos. El mayor problema es la depresión.

Depresión

Es la respuesta habitual en una pérdida (pérdida de funciones corporales, de familiares o de trabajo). Se produce ansiedad que puede degenerar en depresión, que se manifiesta de muchas maneras:

  • Tristeza.
  • Disminución del apetito.
  • Pérdida de peso.
  • Trastornos del sueño.
  • Disminución de la actividad psicomotora.
  • Decrecimiento de los sentimientos de valía.

De todas maneras, muchas de las manifestaciones que se refieren no son consecuencia de una depresión, sino del padecimiento en sí. Una quemadura produce tantos cambios metabólicos, que puede dificultar el diagnóstico de una depresión.

Hay que vigilar estrechamente diferentes signos:

  • Persistencia de creencias a cerca del suicidio; algunas ideas suicidas deben tomarse en serio.
  • Fracaso en la consecución de recursos básicos de supervivencia. La persistencia de la pérdida de apetito y de los trastornos del sueño pueden ser indicativos de serios problemas potenciales.
  • Persistencia del duelo o depresión persistente. Más que la duración de las manifestaciones, hay que tener en cuenta la progresión de los mismos.
  • Abuso de alcohol o drogas.

Hay que ayudarle a manejar el proceso de elaboración de la pena, que presentará negación, aceptación y resolución. Hay que animarle a recibir visitas, realizar actividades placenteras y desarrollar actividades físicas tempranas. Es importante que este en contacto con otras personas en su misma situación.

Ansiedad

Se da cuando la persona experimenta el trauma como una situación peligrosa. Se pueden dar una serie de manifestaciones o temores:

  • Miedo a los extraños.
  • Miedos a la separación.
  • Miedo a perder el amor.
  • Miedo a perder el control de las funciones del cuerpo.

La persona debe tener la oportunidad de manifestar estos miedos y temores y no tratar de minimizar los problemas

En el caso de los niños es importante conocer la existencia de problemas emocionales previos a la quemadura. El tratamiento suele ser más difícil, pues suelen estar menos dispuestos a entender las razones del tratamiento. A esto se suma la separación de su medio cuando se encuentra en el hospital y el contacto físico con sus padres, que deben estar el mayor tiempo posible con ellos.

Qué es Discapnet

2009 - Technosite | Fundación ONCE