Silicosis 


Definición

Se trata de una enfermedad ocupacional de distribución mundial, que afecta a los pulmones. Pertenece al grupo de las neumoconiosis. Es incurable, incapacitadota y a menudo mortal. Se produce por contacto continuado por inhalación de un polvo que contiene pequeñas partículas de un material duro que se denomina sílice.

El respirar partículas que contienen sílice puede ser también la causa de que se puedan padecer otro tipo de enfermedades como tuberculosis, bronquitis, cancer de pulmón y enfermedades autoinmunes.

¿Qué es la sílice?

El dióxido de silicio es un compuesto de silicio y oxígeno, llamado comúnmente sílice. Es componente principal de la arena, rocas, arenisca, cuarcita, granito, cuarzo, mampostería, pintura, tripoli, calcedia, cristobalita. Solo la denominada sílice cristalina representa un peligro para la salud.

¿Qué significa neumoconiosis?

Las neumoconiosis son las enfermedades pulmonares secundarias causadas por inhalación de polvos orgánicos o partículas de carbón que conllevan inflamación del tejido pulmonar.

¿Cómo se produce la enfermedad?

Cuando la persona respira polvo que contiene sílice critalina, ésta se deposita en los pulmones y provoca inflamación y fibrosis de los tejidos pulmonares, afectando a su elasticidad, su estructura y por lo tanto a su función.

Factores de riesgo

Si la silicosis se produce cuando se está en contacto con polvo que contiene partículas con sílice, habrá que considerar una serie de profesiones como “peligrosas” por aumentar las probabilidades de contraer la enfermedad. Aquellas personas que se dedican a la construcción, la albañilería, la minería, al trabajo en astilleros o ferrocarriles, producción de detergentes o pinturas, demolición de estructuras de hormigón; aquellas cuya función sea la de cortar, aplastar, demoler, taladrar rocas; aquellas que trabajen con arena, grava, piedra, mampostería, mortero; las que se dediquen a la limpieza abrasiva son personas que deben estar al tanto del problema y conocer con exactitud los peligros que se derivan de sus actividades laborales.

El trabajo en la fundición o en la fabricación de vidrio o abrasivos también puede hacer aumentar el riesgo de contraer la enfermedad.

Por último, los agricultores en faenas del campo como puede ser la cosecha o la tarea de arar, al remover la tierra pueden contribuir a aumentar la cantidad de polvo en el aire.

Tipos de Silicosis

Las formas clínicas de la silicosis son tres:

  • Silicosis crónica: Se produce tras una exposición prolongada (entre 10 y 15 años). Es el tipo más común de silicosis. Se caracteriza por problemas respiratorios, en forma de disnea (sensación de falta de aire) de carácter progresivo y se asemeja en sus síntomas y desarrollo a la EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica).
  • Silicosis acelerada: Se produce por exposiciones a grandes cantidades de sílice en un plazo que varía entre 5 y 15 años. La enfermedad se desarrolla mucho más rápidamente que en la silicosis crónica. Es intermedia entre la crónica y la aguda.
  • Silicosis aguda: La enfermedad aparece y evoluciona muy rápidamente. Una exposición intensa al polvo cargado de partículas de sílice puede generar la enfermedad en un año. Las consecuencias son bastante graves: es un cuadro de disnea, astenia y pérdida de peso con importante afectación del estad general, que conduce con frecuencia a la muerte en poco tiempo. Afecta principalmente a trabajadores expuestos a partículas fragmentadas en gran concentración, condiciones que se producen en la excavación de pozos y en la minería.

Síntomas

Es importante acudir a su médico cuando se presenten alguno de los síntomas que aparecen en la lista posterior. Sin embargo, la persona tiene que tener en cuenta que estos síntomas también son propios de otros tipos de enfermedades como Asma, tuberculosis, otras neumoconiosis o actinomicosis.

Los síntomas a tener en cuenta son:

  • Sesación de falta de aire, dificultades para respirara (disnea)
  • Tos crónica, expectoración
  • Astenia (Sentimiento de debilidad generalizada)
  • Pérdida de peso como consecuencia de la pérdida de apetito
  • Espiración prolongada
  • Sudoración
  • Fiebre
  • Fatiga
  • Dolores en la espalda y el pecho
  • Labios y lóbulos con coloración azul

Las complicaciones de estos síntomas pueden derivar en riesgo de tuberculosis y fibrosis masiva progresiva.

Diagnóstico

El diagnóstico de silicosis se hace con la presencia de un cuadro clínico compatible en pacientes con historia de exposición al sílice y se apoya en las pruebas de imagen. La radiografía simple puede ser suficiente, dado imágenes características como el patrón en vidrio delustrado que afecta predominantemente a lóbulos superiores o las calcificaciones mediastínicas en forma de cáscara de huevo. Puede ser necesario recurrir a técnicas más precisas, como la tomografía computerizada. La biopsia pulmonar no suele ser necesaria y se reserva para casos dudosos, en los que el diagnóstico diferencial suponga cambios respecto a la actitud terapéutica ( beriliosis).

Tratamiento

La silicosis es una enfermedad que no puede ser curada, no existe un tratamiento definitivo que cure este mal; de ahí la importancia de la prevención. Es fundamental una detección precoz del problema para evitar la exposición, única medida realmente eficaz para evitar la progresión de la enfermedad.

Lo que el médico podrá aconsejar será el tratamiento con mucolíticos, broncodilatadores, oxigenoterapia y en casos determinados antibióticos. Se están intentando nuevos tratamientos, como el uso de corticoides, sin demasiado éxito de momento. Si la enfermedad está muy avanzada la única solución consistirá en un transplantes de pulmón.

Prevención

Para el trabajador expuesto durante su jornada laboral a respirar polvo que contenga o pueda contener sílice cristalina se hacen necesarias una serie de recomendaciones que deberá seguir. Es importante recordar que la silicosis es una enfermedad que no tiene cura pero con la obligada información y las medidas correctas puede evitarse.

  • Higiene personal: siempre tratando de estar expuesto el menor tiempo posible al polvo. Lavarse las manos con frecuencia es muy aconsejable. Bañarse y cambiarse de ropa al acabar la jornada es de suma importancia. La ropa utilizada en el trabajo debe quedarse en el trabajo.
  • Evite comer en espacios que puedan contener sílice.
  • Reducir en lo posible la cantidad de polvo de sílice. Para ello pueden utilizarse rociadores de agua. Es importante poder contar con maquinaria que disminuya en lo posible remover el polvo (perforadoras, sierras o taladros que humedezcan el polvo). Todo ello ayuda a controlar la dispersión del polvo. También son de vital importancia el uso de campanas, extractores o colectores que contribuyan a ventilar y mejorar el ambiente de trabajo.
  • Prestar especial atención a la ropa de trabajo: esta indicado de prendas protectoras y respiradores que se adapten convenientemente a la cara.
  • Exámenes médicos periódicos.
  • No fumar.

Recursos

  • Instituto Nacional de SilicosisAbre en ventana nueva. El INS es un centro especial de la seguridad social, de ámbito nacional, dedicado en un principio a prestar una labor asistencial especializada al colectivo de mineros. En la actualidad el instituto ha ampliado su campo de actuación hacia nuevas patologías respiratorias de origen laboral.
  • Instituto Nacional de Salud y Seguridad OcupacionalAbre en ventana nueva. NIOSH es una agencia federal encargada de hacer investigaciones y recomendaciones para la prevención de enfermedades asociadas con el trabajo. El Instituto es parte de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
  • World Health OrganizationAbre en ventana nueva. La Organización Mundial de la Salud dispone en su página web de un apartado dedicado a esta enfermedad con datos actualizados.
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Página creada:03/10/2007

Última actualización:26/01/2009

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