Indicaciones de hospitalización 

La evolución de la psiquiatría en este siglo ha transformado una asistencia psiquiátrica asilar, centrada en el internamiento y en el manicomio, en otra centrada en la comunidad. En la psiquiatría comunitaria se pretende que la hospitalización sólo sea necesaria por periodos de duración limitada, en circunstancias concretas, y siempre encuadrada en un abordaje terapéutico y un programa asistencial amplio que trate de evitar la institucionalización de los pacientes psiquiátricos crónicos y graves.

Indicaciones de hospitalización en unidades de agudos

El psiquiatra que atiende a un paciente con regularidad o, en su defecto, el que atiende la urgencia hospitalaria ha de decidir acerca de la necesidad de ingresar a un paciente dado en una Unidad de Agudos. En todos los casos se ha de comunicar razonadamente al paciente (si esta en condiciones de comprender) esta decisión y las condiciones clínicas y legales en las que tiene lugar.

La hospitalización de pacientes psiquiátricos en Unidades de Agudos suele estar indicada en las siguientes circunstancias:

Conducta suicida

La decisión de ingresar o no al paciente depende, por lo general de tres factores:

  • Riesgo suicida del paciente en un futuro inmediato.
  • Necesidad de tratamiento de la enfermedad psiquiátrica de base.
  • Repercusión médico-quirúrgica de un intento de suicidio ya llevado a cabo.

Entre los suicidas se suelen ingresar:

  • Pacientes con actividad psicótica.
  • Pacientes bajo la influencia de drogas, especialmente alucinógenos.
  • Pacientes que, tras el intento autolítico, carecen de soporte familiar ni social.
  • Pacientes que, tras el intento autolítico, mantienen ideación o intención suicida o; sintomatología depresiva grave.

Agitación psicomotriz

Criterios de ingreso:

  • Presencia de elemento crítico o factor somático que actúa como causa de la agitación y no se puede controlar ambulatoriamente.
  • Agitación psicótica, especialmente en casos de esquizofrenia o manía, en los que la familia no puede controlar al paciente. Ocasionalmente puede intentarse el control ambulatorio de alguno de estos casos si la familia puede aceptar la responsabilidad de control de la medicación y de la conducta del enfermo, y se puede ofrecer seguimiento ambulatorio próximo.

Síndrome de abstinencia alcohólica

El ingreso en este caso suele llevarse a cabo en otros servicios hospitalarios diferentes al de psiquiatría y los psiquiatras del hospital suelen atender los problemas de conducta de estos pacientes como consultores de los respectivos servicios. Los criterios recomendados de hospitalización en estos casos son:

  • Delirium Tremens (desorientación, alucinaciones visuales y agitación)
  • Alucinosis (alucinaciones auditivas sin desorientación)
  • Convulsiones en paciente no epiléptico.
  • Encefalopatía de Wernicke-Korsakoff (confusión, alteración de la marcha, parálisis ocular).
  • Fiebre superior a 38,5º.
  • Traumatismo craneal con pérdida de conciencia.
  • Disminución del nivel de vigilia.
  • Enfermedades médicas (insuficiencia respiratoria, descompensación hepática, pancreatitis, hemorragia gastrointestinal, desnutrición, etc).
  • ntecedentes de delirium, psicosis o convulsiones en cuadros de abstinencia alcohólica.
  • Rechazo de la alimentación hasta el punto de poner en riesgo la salud
  • Cualquier trastorno psiquiátrico que suponga riesgo físico incontrolable para un tercero
  • Necesidad de terapia electro convulsiva (TEC)
  • Trastorno de personalidad severo y descompensado que interfiere con las funciones del paciente
  • Muchos otras circunstancias clínicamente graves en las que el tratamiento no puede ser iniciado o dirigido de manera ambulatoria.

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