Guía del embarazo Discapnet 

Pareja mirando una revista (Discapnet)

El embarazo es un periodo de grandes cambios físicos, psicológicos y emocionales en la mujer. Todo este mosaico de sensaciones, de nuevas experiencias corporales, emocionales y relacionales se verá reflejado en las relaciones sexuales. Estas cogerán nuevos matices; será otro cambio que vivirá la ;pareja, y que irá cambiando a lo largo de los nueve meses.

Siempre que no estén presentes circunstancias médicas que lo impidan, el embarazo no debería ser un obstáculo para que una pareja siga disfrutando de su vida sexual. En un embarazo normal sin complicaciones, el coito no trae peligro y tampoco causará daño al bebé. Es muy raro que un coito cause un aborto. Si no tiene antecedentes o signos de aborto o parto prematuro, puede seguir teniendo relaciones hasta la fecha del parto. No hay que tener miedo, no son perjudiciales sino al contrario, aportan un gran beneficio físico, emocional y de cohesión con tu pareja.

Cambios de la sexualidad

Es perfectamente normal que sus sentimientos sobre el sexo, y también los de su compañero, cambien durante el embarazo.

Durante el primer y el tercer trimestre tiende a perderse un poco la líbido, lo cual puede ser consecuencia de la mayor actividad hormonal al comienzo del embarazo, con esa sensación de náusea y fatiga, y del gran volumen corporal al final.

Primer trimestre

Pareja paseando por el campoLa mujer: los cambios hormonales, y las preocupaciones o posibles problemas del embarazo hacen que se inhiba la libido. En ciertos casos el hecho de estar embarazadas puede provocar en algunas mujeres reacciones contradictorias. Algunas se "olvidan" de su pareja por estar ensimismadas en la proximidad del "hijo" aún cuando no pueden sentir nada, y evitan, consciente o subconscientemente, las relaciones coitales.

El hombre: los varones también modifican sus comportamientos sexuales. Unos para aumentar su deseo genital y otros para disminuirlo. Incluso hay varones que evitan totalmente las relaciones sexuales por miedos infundados de dañar al "niño/a".

Para algunas parejas las relaciones sexuales mejoran durante este periodo. Debido a la gran cantidad de hormonas que circulan por el organismo de la mujer y al mayor flujo sanguíneo, sus órganos sexuales y sus pechos se encuentran más sensibles.

Segundo Trimestre

La pareja está mucho más adecuada a la nueva situación. Al disminuir los malestares en el segundo trimestre, comienza una etapa de equilibrio, y el interés por el sexo por lo general aumenta.

Sin embargo puede haber casos distintos:

La mujer: comienza a engordar el vientre, se sienten los primeros movimientos del feto, en algunas embarazadas aparecen varices u otros tipos de trastornos. Y en el plano de las relaciones de pareja esto puede repercutir negativamente; algunas mujeres se sienten feas, gruesas, mal. Estos cambios negativos provocan miedo a perder sus parejas y aparecen celos.

El hombre: los varones pueden sentirse desplazados, fuera del "diálogo" entre madre e hijo/a. En estos casos, las relaciones sexuales pueden disminuir considerablemente.

Tercer Trimestre

Durante el tercer trimestre de un embarazado normal se pueden mantener relaciones sexuales sin riesgo de perjudicar al feto. El crecimiento de la barriga puede obligar a experimentar nuevas posturas. Para mayor comodidad, son recomendable las siguientes posiciones:

  • Mujer arriba
  • Entrada por atrás
  • Colocarse frente a frente, recostados de un lado.

El hombre: podría experimentar rechazo por la apariencia voluminosa de su mujer y quizá prefiera dedicarse a mimarla.

La mujer: la situación comienza a hacerse más incómoda: el crecimiento del feto provoca dificultades para dormir, permanentes ganas de orinar, la respiración cuando está acostada es más dificultosa. El deseo sexual puede disminuir como consecuencia de todo ello.

No obstante, es posible sentir una intimidad y excitación especial que aumente el deseo sexual. No deje de compartir sus sentimientos con su compañero. Muchas mujeres necesitan más afecto, intimidad y cariño durante el embarazo.

Sólo en determinados casos, como en la amenaza de parto prematuro, se recomendará no mantener relaciones sexuales.

Precauciones

Pareja de jóvenes leyendo

En caso de no tener una relación de pareja estable se recomienda el uso del preservativo como forma de evitar posibles infecciones de transmisión sexual que pueden afectar al feto.

Como precaución, se debe tener en cuenta que la mayor irrigación sanguínea del cuello del útero, puede suponer la aparición de cierta pérdida de sangre si se ha producido una penetración profunda.

Casos Especiales

  • En algunos casos su profesional médico le puede aconsejar que limite o evite el sexo durante el embarazo. Estos casos pueden ser:
  • Antecedentes de aborto o parto prematuro.
  • Sangrado posterior a la relación sexual.
  • Fuertes contracciones uterinas después del coito.
  • Signos de fisura de membranas o rotura del saco amniótico.
  • Sangrado vaginal por cualquier otra causa: placenta previa, manchando después de actividad excesiva, caídas, otras.
  • Después de un examen especial de diagnóstico (amniocentesis, biopsia corial).
  • Útero hipertónico (excesivas contracciones a lo largo del día).

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