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Expectativas de futuro
La cirugía de la columna vertebral va a experimentar cambios muy importantes en los próximos años. La invasión de nuevas tecnologías, que van a revolucionar muchas especialidades, va a afectar de un modo revolucionario a todo lo referente al diagnóstico de los problemas de espalda y sobre todo a la cirugía de las hernias discales, de la artrosis y de los tumores.
Hasta ahora, los especialistas en cirugía de la columna apenas habían utilizado las técnicas endoscópicas, basadas en operar con instrumentos muy pequeños que se introducen a través de mínimos cortes mientras se observa el interior del organismo a través de un sistema de cámaras microscópicas. La finalidad de estos sistemas es lograr una recuperación muy rápida del paciente haciendo el menor daño posible en la cirugía.
Estas técnicas están muy extendidas en la cirugía del hombro, de la rodilla o en la cirugía abdominal con la laparoscopia. Sólo algunos cirujanos han utilizado el artroscopio para ver los discos intervertebrales cuando se hace una nucleotomía percutánea. Con este sistema se puede ver qué cantidad de disco se está extrayendo, pero tiene algunas limitaciones como el que muchas de las hernias discales son extruidas y el material discal se introduce en el canal medular tras haber roto el ligamento que une una vértebra a otra por detrás. En estos casos, el artroscopio no es útil, debido a la gran estrechez que existe en estos espacios y a que las estructuras que se encuentran en estas zonas son muy delicadas.
Otro inconveniente es que en el 40% de las hernias que se operan es necesario quitar algo de hueso para liberar completamente el nervio; en estos casos, los instrumentos disponibles tampoco son de ayuda. Por estas razones algunas compañías de instrumentos de alta tecnología, dedicadas sobre todo a construir equipos para laparoscopias, están investigando en el desarrollo de un instrumento flexible que no sólo permita ver el disco sino que además se pueda introducir dentro del espacio epidural del canal medular y se puedan extraer las hernias extruidas.
Avances en el tratamiento de la cirugía espinal
Otro de los problemas de la columna vertebral es que la prominencia del hueso iliaco, uno de los que constituyen la pelvis, dificulta muchísimo llegar al disco situado entre la quinta vértebra lumbar y la primera sacra. Por esta razón se está investigando la utilización de aparatos flexibles (laparoscopias) que se introduzcan por el abdomen que permitan ver y operar los discos intervertebrales por delante.
Fusiones vertebrales
Las fusiones entre unas vértebras y otras con la finalidad de evitar el dolor por el movimiento entre las articulaciones artrósicas, a veces es muy difícil de conseguir. Para mejorar la cifra de fusiones con éxito se está utilizando un nuevo sistema. El método consiste en llegar hasta la columna desde el abdomen, extraer los discos enfermos e introducir en este espacio unas piezas metálicas de titanio, el mismo metal que se utiliza en odontología, para los implantes. Estas piezas de titanio se introducen en la vértebra para mantener la distancia entre ellas y el hueso, luego se va incorporando alrededor de dicho metal hasta unir unas vértebras a otras.
Este sistema ya se ha utilizado en Estados Unidos de manera experimental en más de 800 pacientes con resultados espectaculares, obteniendo fusiones vertebrales en más del 90% de los pacientes.
Los sistemas de guía para dirigir los instrumentos hasta un sitio exacto con un rayo láser conectado a un aparato de resonancia son muy sofisticados. Este sistema permite no fallar en el punto de entrada de tornillos que, si no se introducen correctamente, pueden dañar nervios u órganos importantes.
Algunas compañías están diseñando robots para la introducción exacta de estos tornillos y para guiar las fresas o taladros hasta el hueso.
Cirugía de los tumores
Se están haciendo avances muy importantes en el uso de unos sistemas parecidos a los de radioterapia que envían un rayo de fotones al sitio exacto del tumor destruyéndolo sin tocar estructuras que no estén enfermas. Este rayo de fotones se guía con un láser.
Esta tecnología, que ya se está utilizando experimentalmente en centros médicos punteros americanos, posiblemente en un futuro próximo pase a ser tecnología del día a día en nuestros hospitales españoles.
Avances en el diagnóstico de los problemas de espalda
Esto no es ciencia-ficción, es simplemente una realidad que, dado el vertiginoso avance de la tecnología, pone a prueba a los cirujanos, exigiéndoles una preparación cada vez más intensa y que cambia más rápidamente. También pone a prueba a los hospitales que necesitan dotarse de aparatos cada vez más costosos y que se quedan obsoletos cada vez más rápido. Como ejemplo de esto basta fijarse en el esfuerzo que muchos hospitales hicieron para adquirir un aparato de TAC o scanner, para que dicho aparato quedase obsoleto al poco tiempo, tras la aparición de la resonancia magnética. Estos mismos aparatos de resonancia, que han revolucionando el mundo de la imagen y de la radiología, van a quedar desfasados en poco tiempo, puesto que ya están apareciendo aparatos de una nueva TAC llamado helicoidal, que permite obtener imágenes en tres dimensiones con gran rapidez. Este nuevo aparato desplazará rápidamente a los anteriores y entrará en competencia con los de resonancia que serán cada vez más potentes y más rápidos.
Es una carrera vertiginosa que va traer grandes beneficios para los pacientes, con diagnósticos muy precisos, pero que va a costar mucho dinero al contribuyente. Esta lucha diaria entre las distintas tecnologías constituye un reto apasionante para el médico que ve enriquecido su arsenal de diagnóstico y tratamiento, pero que entraña una gran dificultad de adaptación a los nuevos cambios.
Un cirujano clásico de columna vertebral puede quedar desfasado rápidamente, si en el lugar donde ejerce su oficio no existe la tecnología adecuada o si no es capaz de adaptarse a los cambios.
No existe duda de que se está asistiendo a la aparición de nuevos hospitales y de nuevos médicos. Los cirujanos actuales están cada vez más alejados del clásico cirujano que basaba todo su arte en un buen ojo clínico y un pulso firme. Hoy en día, el médico se basa más en el uso de tecnologías con aparatos muy avanzados y sofisticados. Algo mucho mas frío y distante para las relaciones médico-paciente, pero posiblemente mucho más fiable en cuanto al resultado.