Los analgésicos
Los analgésicos son medicinas que alivian el dolor, aunque también tienen propiedades antipiréticas y antiinflamatorias, es decir, disminuyen la temperatura corporal en caso de fiebre y reducen la inflamación.
Son medicamentos sintomáticos que no curan la enfermedad, pero pueden reducir o anular las manifestaciones molestas al bloquear la transmisión de los impulsos dolorosos al cerebro.
Los analgésicos que deben estar presentes en un botiquín familiar son: el paracetamol y los salicilatos.
Paracetamol
Los medicamentos que contienen paracetamol están indicados en el tratamiento sintomático del dolor y la fiebre, pero no poseen acción antiinflamatoria, por tanto no es aconsejable utilizarlos cuando el malestar se produce por una inflamación.
La dosis recomendada en adultos es de 325-650 miligramos cada cuatro o seis horas, o 1000 miligramos cada ocho horas hasta un máximo de cuatro gramos al día; en los niños, 10 miligramos por kilogramo de peso cada seis horas.
El paracetamol se puede encontrar en diferentes formas farmacéuticas:comprimidos,cápsulas, supositorios, gotas y solución. La elección de un tipo u otro dependerá del paciente a quien vaya destinado. Las gotas están aconsejadas para los niños.
Efectos secundarios
Los efectos adversos del paracetamol no son muy frecuentes, pero pueden aparecer urticaria, erupciones exantemáticas, hipoglucemia y trastornos de la fórmula sanguínea.
Algunos consejos
En los tratamientos con este medicamento es muy importante no sobrepasar la dosis máxima permitida, ya que podrían darse casos de intoxicación, que se manifestarían con náuseas, vómitos y somnolencia.
No debe administrarse a personas alérgicas al paracetamol ni a enfermos hepáticos o alcohólicos.
Si es necesario tomar alguna otra medicina mientras se consume paracetamol, deberá leerse con cuidado el prospecto de ambos productos y comunicárselo al médico en el caso de que haya alguna prescripción, ya que el paracetamol interfiere con muchos otros tratamientos.
También habrá que informar de su consumo si se van a realizar análisis clínicos.
El ácido acetil salicílico y sus derivados, los salicilatos, son los analgésicos más conocidos. Su utilización está muy extendida y tienen una acción antitérmica y antiinflamatoria. Se emplean bajo control médico, no sólo en los tratamientos de procesos inflamatorios como la artritis o las inflamaciones no reumáticas, sino también en la prevención de procesos tromboembólicos como el infarto agudo de miocardio o el tromboembolismo postoperatorio.
Las dosis recomendadas son de 325-650 miligramos cada cuatro horas en el caso de los adultos y de 10 miligramos por kilo de peso cada cuatro horas para la administración en niños.
No deben suministrarse medicamentos que contengan ácido acetil salicílico o salicilatos a las personas que sean alérgicas a ellos.
Las formas farmacéuticas en las que se pueden encontrar son muy variadas, al igual que en el caso anterior del paracetamol. Así, existen comprimidos tanto efervescentes como masticables, grageas y supositorios.
En la mayoría de ellos, las diferentes formulaciones tienen como finalidad disminuir las molestias gástricas que puede provocar la ingestión de estos medicamentos.
Efectos secundarios
Los efectos secundarios del ácido acetil salicílico se producen en la zona gastrointestinal y son náuseas, vómitos, dispepsia e incluso, en algunos casos, úlcera duodenal. También pueden causar urticarias, erupciones exantemáticas y rinitis. En casos de administración de ácido acetil salicílico a niños con enfermedades víricas, como gripe o varicela, se ha descrito la aparición del llamado síndrome de Reye, poco frecuente, pero muy grave. Así pues, en estas situaciones es más aconsejable administrar paracetamol para realizar el tratamiento antitérmico y analgésico.
Algunos consejos
Como se ha señalado antes, los efectos secundarios más importantes del ácido acetil salicílico están relacionados con trastornos gástricos, por lo que es importante realizar su ingestión durante las comidas y beber abundante líquido. Como producen irritación gástrica, no es recomendable tomar bebidas alcohólicas durante su consumo.
Al igual que el paracetamol, interfiere en otros grupos de medicamentos, por lo tanto se deberá tener en cuenta este hecho a la hora de tomar otras medicinas y comunicárselo al médico en caso de que exista cualquier prescripción.
También se debe informar de la ingestión de ácido acetil salicílico tanto al médico como al dentista, con vistas ante una posible intervención quirúrgica, ya que este producto puede alterar los procesos de coagulación sanguínea.
Hay que evitar la exposición a la humedad del ácido acetil salicílico y los salicilatos. No se debe consumir ninguna especialidad farmacéutica que contenga salicilatos si tiene aspecto terroso o desprende olor a vinagre.
Tanto el paracetamol como el ácido acetil salicílico no pueden tomarse durante más de diez días sin control médico. Si el dolor por el cual se ha comenzado a administrar el medicamento continúa después de este plazo de tiempo, habrá que acudir al doctor.
Antitusígenos| Principio activo | Dosis | Utilización | Efectos secundarios |
|---|
| Salicilatos | Adultos: 325-650 miligramos cada cuatro horas | Acción analgésica, antipirética y antiinflamatoria | Náuseas |
|---|
| Vómitos |
| Dispepsia |
| Gastritis |
| Úlcera duodenal |
| Cuadros febriles | Urticaria |
| Niños:10 miligramos por kilogramo de peso cada cuatro horas | Dolores moderados con o sin inflamación | Erupciones exantemáticas |
| Paracetamol | Adultos: 325-650 miligramos cada cuatro o seis horas, o 1000 miligramos cada ocho horas hasta un máximo de cuatro gramos al día | Acción analgésica y antipirética | Náuseas |
|---|
| Vómitos |
| Urticaria |
| Erupciones |
| exantemáticas |
| Hipoglucemia |
| Alteraciones de la fórmula sanguínea |
| Procesos febriles |
| Niños: 10 miligramos por kilogramo de peso cada seis horas | Dolor moderado |
Precauciones
- Salicilatos: personas con problemas digestivos durante el último trimestre del embarazo, personas alérgicas a los salicilatos
- Paracetamol: personas con problemas hepáticos, personas alérgicas al paracetamol, alcohólicos
En algunas ocasiones las especialidades farmacéuticas analgésicas que contienen paracetamol o ácido acetil salicílico pueden contener otros principios activos, como la cafeína, que producen una cierta estimulación. En algunos casos esta excitación puede ser positiva para paliar el decaimiento que acompaña a los estados de dolor moderado y fiebre, pero hay que recordar siempre que cuanto menor número de principios activos tenga un medicamento, mayor es su seguridad.