Fiebre Amarilla
Descripción
Es una infección viral aguda, infecciosa, de gravedad variable y rápida evolución. El virus responsable es del género de los flavivirus. Su nombre se debe a uno de los síntomas que la caracteriza: la ictericia (color amarillo en piel). La fiebre amarilla se transmite por la picadura del mosquito AEDES Aegypti. Transmite la enfermedad entre los hombres y es el causante de las epidemias. Se tiene conocimiento de esta dolencia desde la antigüedad.
La enfermedad es común en el Centro y Sur de América; y en el África Subsahariana. En Europa y Asia los casos son excepcionales. No hay que olvidar que cuando se habla de de fiebre amarilla se habla de una enfermedad de declaración internacional obligatoria.
Epidemiología
Como en la mayoría de las enfermedades endémicas los números que se ofrecen a cerca de su incidencia no son reales, calculándose que las cifras podrían ser muy superiores. Cada año se producen alrededor de 200.000 casos en todo el mundo. Las países más afectados por esta enfermedad se encuentran fundamentalmente situados en dos zonas: la zona tropical del África Subsahariana (Camerún, Congo, Gabón, Nigeria, Liberia, Sudán) y en América Central y del Sur (Perú, Ecuador, Colombia, Bolivia, Brasil, Venezuela).
Transmisión
Existen dos formas de transmisión de la fiebre amarilla:
- Silvestre, esporádica o selvática. El hombre se infecta en contacto con el mosquito portador del virus cuando acude a la selva o a bosques tropicales. En estas zonas existen condiciones ecológicas que benefician la expansión de la enfermedad.
- Urbana o epidémica. El mosquito Aedes Aegypti transmite el virus en zonas urbanas de gran densidad de población que favorecerán la transmisión de la enfermedad al establecerse una cadena. Casi todos los casos de esta enfermedad tienen este tipo de transmisión.
Clínica
El periodo de incubación se sitúa entre los 3 y 6 días después de que se haya producido la picadura.
El desarrollo de la fiebre amarilla pasa por 3 etapas distintas, sin que necesariamente un mismo afectado deba de atravesar todas. La gravedad del cuadro es variable, y hay personas que sufren un forma leve de la enfermedad, sin llegar a desarrollar la etapa tardía, de mayor gravedad.
- Etapa temprana: periodo de infección. Se caracteriza por dolores musculares, de cabeza, dolor retroorbital, fiebre elevada, náuseas, vómitos, escalofríos, fotofobia, taquicardia en un primer momento, con relativa bradicardia posteriormente. Esta fase tiene una duración de entre 3 y 6 días.
- Etapa de remisión: la enfermedad remite y los síntomas desaparecen. Tienen una duración que varía desde varias horas hasta dos días. Si la infección no ha resultado ser muy grave el enfermo se recupera en aproximadamente 15 días.
- Etapa de intoxicación: los síntomas fundamentales son la ictericia, facilidad para el sangrado, produciendo hemorragias de diferente localización, como vómitos con sangre, melenas (heces de color negro por sangrado digestivo), sangrados nasales u orales, deshidratación, disfunciones cerebrales como delirio y convulsiones. El enfermo con fiebre amarilla en estado avanzado puede presentar dificultades que afectan a sus funciones renales y hepáticas, hipotensión, presentar shock y entrar en coma.
Diagnóstico
No es fácil establecer un diagnóstico durante las primeras fases de la enfermedad. Los síntomas pueden coincidir con otras enfermedades febriles y confundirse con males como el paludismo, otras fiebres hemorrágicas como el dengue, hepatitis, leptospirosis. Las pruebas analíticas básicas mostrarán en caso de infección: disminución anormal de las células blancas de la sangre, aumento de bilirrubina, de transaminasas y albuminuria. Otros datos que confirman este mal son la hipoglucemia y bradicardia.
Para confirmar el diagnostico, pueden realizarse pruebas serológicas, para detectar anticuerpos contra el virus responsable, que en caso de infección aguda han de ser de tipo IgM.
Tratamiento
No hay un tratamiento específico para esta dolencia. El tratamiento consiste en tratar los síntomas que se van presentando. Será necesario controlar la fiebre del paciente mediante paños húmedos, baños o paracetamol (en esta enfermedad está contraindicado la administración de ácido acetilsalicílico para evitar el riesgo de que se produzcan hemorragias). Hay que hidratar al paciente para reponer los líquidos que pueda perder debido a los vómitos, ayunos, sed.
- Si el sangrado es severo se requerirán transfusiones de sangre o plasma.
- Si el enfermo presenta graves problemas renales podrá requerir diálisis.
Pronóstico
La fiebre amarilla tiene una variabilidad clínica importante. Se estima que la mortalidad gira en torno al 20-50%, produciéndose entre el séptimo y el decimo dia de enfermedad. En los casos en los que se supera la enfermedad, esta se resuelve espontáneamente, tras un periodo de convalecencia caracterizado por astenia, en unos 15 dias. Una vez pasada, la infección confiere inmunidad de por vida.
Prevención
La mejor prevención consiste en aplicar medidas para evitar la propagación del mosquito transmisor. Esta medida sería posible con una mejora de las condiciones higiénicas y sanitarias. Las maneras más sencillas de prevenir la enfermedad pasan por protegerse contra las picaduras de los mosquitos y la vacunación tanto para las personas que viajen a países que presenten riesgo de contagio como para las personas que viven en ellos.
Protección contra picaduras:
- Uso de repelentes: cremas, loción o aerosoles que se pueden aplicar sobre la piel o sobre la vestimenta de la persona.
- Repelentes ambientales: difusores eléctricos que eviten la presencia de mosquitos o derivados de la piretra.
- Mosquiteras: de suma importancia durante el descanso nocturno. Podrán estar humedecidas con insecticida.
- Vestimenta: llevar ropa que cubra todo el cuerpo como camisas de manga larga, pantalones largos, calcetines altos.
Vacunas:
La vacuna contiene virus vivo atenuado. Se utiliza desde hace más de 60 años y se ha demostrado eficaz y segura. Es la medida más eficaz para evitar el contagio. De ahí, que los viajeros que vayan a desplazarse hasta zonas endémicas estén obligados a vacunarse.
La vacuna se debe administrar con una antelación de hasta 10 días antes de comenzar el viaje. Tiene una duración válida de 10 años, aunque se puede afirmar que sus efectos preventivos pueden durar más de 40 años. Se administra en una sola dosis por vía subcutánea o intramuscular, con dosis de recuerdo cada 10 años. La persona que ha sido vacunada debe recibir un Certificado Internacional de Vacunación.
No deben vacunarse:
- Mujeres embarazadas
- Personas con hipersensibilidad a los huevos de gallina y derivados.
- Menores de 9 meses
- Personas inmunodeprimidas por enfermedad y medicamentos.
- Personas con hipersensibilidad a dosis anteriores
Efectos adversos de la administración de la vacuna:
Puede aparecer enrojecimiento en la zona donde se aplica la vacuna. En algunos casos se han presentado fiebre, malestar general y dolor de cabeza.
Recursos
- PAHO.- Organización Panamericana de la Salud, oficina regional de la Organización Mundial de la Salud. Permite consultar: documentos técnicos, anuncios, libros, publciaciones, bases de datos, productos multimedia.
- Ministerio de Sanidad y Consumo. Tanto en elInstituto de Salud Carlos III,como en el IIER Instituto de Investigación de Enfermedades Raras, se puede acceder a información sobre estas enfermedad. También se puede acceder a los centros internacionales de vacunación.
- Sociedad Española de Medicina Tropical y Salud Internacional. Organizan talleres de conocimiento y tratamiento en torno a enfermedades tropicales.
- Viajarsano.com. En esta web puedes informarte con exactitud de las precauciones sanitarias necesarias para tus viajes, además de consejos prácticos sobre vacunaciones y enfermedades y recomendaciones específicas según el país de destino.
Página creada:04/07/2007
Última actualización:24/05/2011