Viviendo con Accidentes Cerebrovasculares
Recomendaciones para la familia
Los efectos de un accidente cerebro vascular repercute en todos los aspectos de la vida de un individuo, incluyendo su comportamiento, forma de pensar, comunicación, actividades cotidianas. Vivir con las secuelas que puede dejar un Accidente cerebro vascular Agudo (ACVA), requiere frecuentemente realizar importantes cambios en la persona afectada y en su familia.
La persona afectada va a sufrir diferentes sensaciones entre las que se incluyen la cólera y el enfado. Procure mantener usted sus propias emociones bajo control, espere que él o ella recuperen el control de las suyas. Procure hacer comentarios de apoyo y trabajar juntos, idee un plan para ayudarle a reaccionar y ocuparse con más eficacia de sus sentimientos.
Comunicación
- Reduzca al mínimo el ruido de fondo.
- Colóquese de manera que pueda ver su cara y el cuerpo.
- Ayúdese de gestos para explicar lo que quiera decir.
- Reclame su atención diciendo su nombre o tocándolo.
- Utilice oraciones sencillas y palabras específicas.
- Hable clara y lentamente; dé un plazo de tiempo razonable para que digiera lo que usted ha dicho.
- Acentúe la palabra clave.
- Acompañe sus palabras con mensajes gráficos siempre que sea posible.
- Repita siempre que sea necesario las palabras que cree no entendió.
- No lo abrume ni grite.
Comunicación no verbal
- Utilice los gestos naturales:
- Sacudidas de cabeza.
- Señalar.
- Etc.
- Dirija la cabeza del paciente con movimientos de la cabeza de si/no.
- Dirija sus manos al gesticular o al señalar.
- Póngase delante del espejo y haga que imite sus movimientos.
Conversación
- No acabe sus oraciones.
- Plantee una oración en la que falte la palabra clave para que él la termine.
- Póngase delante de un espejo y haga que mire el movimiento de su boca y después lo imite.
- No finja entender si no es así; demuestre paciencia.
- Si ve que no encuentra una palabra para expresar lo que quiere, platéele otro método como puede ser la escritura, gestos, etc.
Lectura
- Pida que lea en voz alta para ayudarle a entender mejor.
- Refuerce las palabras clave mediante gráficos o fotografías.
- Subraye palabras o frases clave.
- Mientras que lee, utilice gestos para reforzar.
- Anímele a que se detenga frecuentemente pero de manera breve para asimilar lo que está leyendo.
- Si es posible, discutan el contenido de lo leído.

Cuidados
Entre las consecuencias que puede tener un Accidente Cerebrovascular Agudo (ACVA), se encuentra la parálisis, que puede afectar a diferentes partes del cuerpo, de gravedad variable y duración distinta en diferentes pacientes. También puede haber problemas de conciencia, del habla, nivel cognitivo, etc. Aquí tiene unos consejos que pueden ayudarle en el cuidado.
El reposo en cama debe ser lo más corto posible, sobre todo en los AVC isquémicos. El reposo prolongado desmotiva al paciente y aumenta el riesgo de complicaciones como las úlceras de decúbito, la trombosis venosa profunda y el tromboembolismo pulmonar, las sobre infecciones respiratorias, la osteoporosis y la litiasis renal (piedras en el riñón). Por todo ello, es necesario estimular al paciente para que empiece a sentarse tan pronto como el ACVA se haya estabilizado.
A fin de favorecer el abandono de la cama y la deambulación posterior es útil ir elevando la cabecera de la cama durante períodos cada vez mayores, sentarse en el borde de la cama con las piernas colgando y, finalmente, pasar al sillón. Cuando el estado del paciente le permita sentarse, puede hacer ejercicios de movilización pasiva de la extremidad inferior afecta colocando el pie sano bajo la rodilla y deslizándolo hasta el tobillo al mismo tiempo que intenta levantarla.
Prevención de las úlceras
Al estar mucho tiempo sentado o encamado pueden tener llagas en la piel, siendo las zonas más frecuentes las de mayor apoyo, como son la región sacra y los talones. Para evitar las llagas es aconsejable que el colchón sea duro y cambiar la postura del enfermo durante el día
En el caso de pacientes que no puedan colaborar en los cambios posturales, es necesario realizar un plan de movilización cada 2 horas, siguiendo un ritmo de rotación determinado. El paciente nunca será arrastrado en la cama para hacer el cambio ya que ello podría producirle una úlcera por roce.
No deben someterse a presión las zonas de riesgo ni las zonas con prominencias óseas. Los cambios posturales se deben realizar las 24 horas del día, valorando si es conveniente hacerlos también por la noche. Puede utilizarse material textil de apoyo como almohadas de varios tamaños, taloneras y coderas.
Siempre que sea posible es importante hacerle participar en su higiene, de acuerdo a sus limitaciones.
Si la cabecera de la cama tiene que estar elevada, no debe pasar de los 30º, no manteniendo esta postura durante mucho tiempo.
Como complemento se pueden utilizar colchones, cojines, almohadas, protecciones locales para talones y codos, etc. Hay que tener en cuenta que nunca sustituyen a la movilización. Se utilizan para amortiguar la presión del cuerpo sobre la superficie de apoyo.
Cuando el paciente se eche de lado en la cama, no debe apoyarse directamente sobre el hueso de la cadera. Además de la almohada de la cabeza, es conveniente colocar una almohada entre sus rodillas para separarlas y aliviar la presión. Se pondrá otra almohada apoyando la espalda formando un ángulo de 45º a 60º. Las piernas quedarán en ligera flexión y formando un ángulo recto con los pies.
Cuando el paciente este acostado sobre su espalda, deberá mantener sus talones levantados, para lo cual se colocará un cojín de espuma o una almohada debajo de sus piernas. Hay que evitar que los tobillos se toquen entre sí.
Cuando el paciente esté sentado se efectuarán movilizaciones cada hora. Si él mismo puede colaborar habrá que enseñarle para que se movilice cada quince minutos.
Siempre que sea posible hay que favorecer la deambulación progresiva.
Para sentarlo:
- Los pies firmes en el suelo con las caderas, las rodillas y los tobillos doblados.
- La silla debe ser firme y cómoda.
- El peso se debe distribuir uniformemente en ambas caderas.
- Las caderas deben reclinarse contra la parte posterior de la silla, el brazo afectado apoyado en una almohadilla y la mano elevada.
Cama:
- Mantenga las sábanas lisas y sin arrugas.
- Evite la ropa áspera.
- No deje que permanezca sentado en la misma posición durante mucho tiempo.
- Apoye la pierna o brazo lesionado sobre una almohadilla.
- Aplique una crema suavizante en los puntos ásperos, rojos o inflamados.
- Compruebe la piel cada día para buscar señales de escaras.
- Reduzca la presión en codos, nalgas y talones:
- Considere la posibilidad de utilizar un colchón especial.
- Amortigüe los puntos de presión utilizando almohadillas.
- Deje los pies colgando sobre el extremo del colchón.
Higiene del enfermo
Hay que prestar especial atención a la higiene del enfermo para evitar lesiones, malos olores y para que él se vea mejor a sí mismo. Siempre que sea posible, él mismo debe encargarse de su higiene y se le puede facilitar colocando una silla para que pueda lavarse la cara, peinarse, afeitarse, etc. Mejor ducha que bañera y se puede colocar un taburete en el plato de la ducha o un asiento adaptado en la bañera. Coloque un asidero en la pared de la ducha o baño que le permita agarrarse y evitar caídas. En el caso de poder levantarse, se le tiene que lavar con una esponja y jabón neutro, poniendo especial atención a las zonas de pliegues.
Asistentes para el baño:
- Asideros en la ducha y baño.
- Banco en la bañera.
- Suela antideslizante.
- Cepillos de mango largo.
- Cepillo de dientes eléctrico.
- Maquinillas de afeitar eléctricas.
Higiene dental
Vestido
Una de las metas fundamentales del tratamiento para aumentar su independencia debe ser que se desvista y se vista solo. Para ello es conveniente sustituir los botones por tiras de velcro y utilizar calzadores largos para ponerse los zapatos. Para ponerse y quitarse la ropa es conveniente comenzar por la extremidad paralizada.
Control de la orina y del intestino
- Establezca un horario.
- Acuerden una señal para poder ayudarle inmediatamente cuando sienta necesidad.
- Reduzca la cantidad de líquidos por la tarde y asegúrese que ingiere suficientes líquidos por la mañana para prevenir la deshidratación.
- Evite las bebidas que incitan a la micción: alcohol y bebidas con cafeína.
- Consolide los músculos alrededor de la vejiga (ejercicios de Kegel).
- Prevenga el estreñimiento.

Calidad de vida
La calidad de vida puede medirse en muchas vertientes como puede ser el bienestar físico y psicosocial, el grado de satisfacción del paciente y de la familia, la percepción subjetiva de la enfermedad, etc.
La calidad de vida se puede ver influenciada por lo que se conoce como "percepciones de la salud", en donde interviene la experiencia personal, las creencias, las expectativas personales y las expectativas subjetivas de la persona. La actitud ante la discapacidad puede modificar la percepción propia de la calidad de vida. Personas con el mismo estado de salud pueden tener calidades de vida muy diferentes.
Las enfermedades cerebrovasculares aunque son una causa importante de muerte, son más invalidantes que mortales. De las personas que sobreviven a un ataque, aproximadamente el 50% serán parcial o totalmente dependientes a los seis meses, el 33% transcurrido el primer año, manteniéndose sin cambios durante los cinco años siguientes. Además del trastorno motor, que se da en el 50% de las personas, se produce daño cognitivo (30%), trastornos del lenguaje, de la deglución, de la marcha, control de esfínteres, dolor y caídas frecuentes que se suman a las dificultades que afrontan estas personas, que los lleva a una situación d dependencia funcional y, en muchas ocasiones, a la imposibilidad de una vida social plena.
Si añadimos que hay un alto porcentaje de recurrencia, que crea una situación de inseguridad y miedo, se comprende que estén sometidos a una serie de factores que deterioran su calidad de vida.
En un estudio realizado sobre la calidad de vida de estas personas, los parámetros que más influía era, por este orden:
- Calidad de sueño.
- Reacciones emocionales: estado afectivo de las personas y la forma en que reaccionan a la enfermedad.
- Movilidad física, relacionada con las dificultades motoras.
Se vio que la edad tenía poca influencia sobre la calidad de vida de las personas, incluso los de edad avanzada se relacionaba con mayor bienestar subjetivo, quizás por las diferentes expectativas en relación con personas más jóvenes.
El estado de depresión se relaciona negativamente con aspectos de la calidad de vida, que dependen en gran medida del estado afectivo de la persona así como la ansiedad. Las características de la depresión son similares a las que se presentan en otros colectivos, y el tratamiento es similar.
El proceso de afrontar la enfermedad es fundamental, ya que puede ser considerada desacreditativa para ellos, debido fundamentalmente a las grandes exigencias y obstáculos que les impone esta condición. Un afrontamiento positivo, con autocontrol y aceptación de la responsabilidad se relacionan con una valoración más favorable de las áreas de energía y movilidad física de su calidad de vida. A medida que intentan controlar sus sentimientos y acciones, mejor nivel de desenvolvimiento y/o funcionamiento tendrán. Cuanto más se reconoce su papel en el cuidado de su salud y traten de reevaluar su situación, dándole un sentido más positivo, mejor será el nivel de funcionamiento.
Un buen apoyo en el área de salud se relaciona con menor dolor, menos dificultades en el sueño y menor aislamiento social. Su médico tiene la responsabilidad del restablecimiento u optimización de la salud del paciente y se espera no sólo su alta cualificación profesional, sino también su alta calidad humana, que no ignore las necesidades emocionales del paciente y lo considere un ser humano enfrentado a una situación altamente estresante. De este aspecto depende, en muchas ocasiones, que una persona pueda enfrentar con eficacia su discapacidad.
El apoyo del área familiar y en el de las relaciones sociales también influyen sobre el sueño y el aislamiento social. Las relaciones sociales es una importante fuente de mecanismos protectores de la salud. Las relaciones sociales pueden estimular una mejor adaptación ante situaciones estresantes específicas; el círculo de amigos, compañeros de trabajo y, fundamentalmente, la familia se convierten en la principal fuente de apoyo social y funciona como amortiguador del estrés que sufre el paciente, estimula la autoestima del mismo, es soporte psicológico, emocional, ,material, etc. Hay una importante relación entre apoyo social y la adaptación y recuperación de la enfermedad física
Los factores psicosociales juegan un papel fundamental sobre la calidad de vida percibida por los pacientes y tienen un peso, probablemente, superior al de los propios factores objetivos de la enfermedad. Personas con similares estados físicos y funcionales perciben su calidad de vida de forma diferente, dependiendo del ambiente familiar y social en que se pueden apoyar para enfrentarse a esta nueva situación.

Recursos
