Enfermedad periodental 

Descripción:

Fotografía de dentista atendiedo a pacienteLa enfermedad periodontal es una enfermedad indolora y lentamente progresiva. Se caracteriza primero por la inflamación de la encía (gingivitis) secundaria a la colonización de bacterias desde la placa bacteriana y posteriormente por la progresión de dicha inflamación a los tejidos de soporte del diente con la destrucción de los mismos.

Suele existir además una alteración en los factores que normalmente limitan la respuesta inflamatoria de forma que esta es excesiva provocando la destrucción progresiva del hueso que sujeta.

Estructura:

Tejido periodontal.

Los dientes se alojan en la boca en las cavidades alveolares situadas en los maxilares. Contactan con el hueso a través del periodonto. El tejido periodontal es un tejido de soporte que protege fija el diente al hueso. Costa de dos partes: periodonto de protección y periodonto de inserción.

Periodonto de protección:

Lo constituye la encía. La encía es una membrana mucosa que recubre el hueso alveolar y la región cervical de los dientes. Su morfología varía según su localización. Su color normal es rosa coral aunque oscila según el aporte sanguíneo y según esté más o menos queratinizada. La que limita los cantos dentarios es la que está más queratinizada para aportar mayor protección y es el cepillado frecuente el que lo estimula. La consistencia de la encía es habitualmente firme y resistente.

La variación en el tamaño de las células que forman la encía, en su consistencia y en su textura pueden desembocar en la inflamación de la misma dando lugar a la gingivitis como inicio de la enfermedad periodontal.

Periodonto de inserción o sujección: Formado por tres elementos:

  • Ligamento periodontal.
  • Cemento de la raíz.
  • Hueso alveolar.

El ligamento periodontal está formado por fibras ricas en colágeno que rodean la raíz del diente y lo unen al hueso. Se anclan por un lado al cemento que rodea la raíz y por el otro al propio hueso. Este ligamento está ricamente vascularizado y se va remodelando constantemente de forma que las fibras viejas van siendo sucesivamente reemplazadas para que mantenga su función de forma óptima.

El cemento que recubre la raíz es tejido mesenquimatoso calcificado. Carece de inervación y de aporte sanguíneo directo nutriéndose a través de los vasos del ligamento periodontal.

El hueso alveolar es el que forma parte de los alveolos dentarios. Es el menos estable de los tejidos periodontales. Especialmente rico en calcio, fósforo y sales minerales. Se reabsorbe en zonas de presión y se forma en áreas de tensión.

Subir al menú

Síntomas:

En los primeros estadíos, la placa bacteriana irrita la encía y comienza el paso de bacterias a la misma. Como resultado se produce una respuesta inflamatoria tratando de combatir la infección, lo que se conoce por gingivitis. La encía parece roja, inflamada y sangrante. Es una encía rica en leucocitos, proteínas y líquido exudativo, comienza ya a perder colágena. Este estadío es todavía reversible ya que no ha habido destrucción de tejidos. La gingivitis establecida puede permanecer muchos años sin continuar su evolución o bien evolucionar rápidamente. El tiempo y el porqué de su paso a periodontitis no se sabe con certeza pero parece que depende de la resistencia del huésped a la inflamación y de los factores que modifican la respuesta inmunológica.

Si la resistencia no es la adecuada la enfermedad progresará. El tratamiento de la gingivitis puede frenar la evolución. Si la enfermedad progresa, afecta al periodonto y se produce un aumento de células inflamatorias en el mismo con importantes pérdidas de colágeno y destrucción en definitiva del tejido de soporte (ligamento periodontal). Esto provoca la formación de las llamadas bolsas periodontales formadas por materia destruida, bacteria, toxinas y líquido inflamatorio entre el hueso y el diente.

El paso de bacterias desde su superficie al hueso es fácil provocando la destrucción del mismo. Consecuentemente comenzará la movilidad dentaria y perdida de piezas.

Signos y síntomas de la enfermedad periodontal:

Al principio de la enfermedad no existe prácticamente ningún síntoma pero una buena exploración dentaria determinará la existencia de zonas con placa bacteriana, sobre todo en los bordes visibles de las coronas dentarias y al levantar la encía marginal. Posteriormente cuando ya comienza la gingivitis la encía aparecerá más roja secundaria a la inflamación, su consistencia será blanda y depresible con perdida de su textura brillante. En esta etapa es frecuente el sangrado de las encías y su hipersensibilidad.

A medida que los tejidos se van destruyendo comienza la retracción de los mismos. Así, el surco gingival normal se irá elevando viéndose ya parte de las raíces dentarias lo que provoca mucha sensibilidad en las piezas e incluso dolor. Cuando ya se han formado las bolsas periodontales los síntomas aumentan de forma que el dolor puede llegar a ser severo y puede haber abscesos importantes apareciendo fiebre, edema en las encías y deformidad facial. Los dientes presentarán movilidad. Si el cuadro progresa, la enfermedad del hueso hace que los dientes pierdan su punto de anclaje y ; caigan.

Subir al menú

Causas y frecuencia de la enfermedad:

Fotografía de dentaduraEs la enfermedad que causa mayor perdida de piezas dentarias en la edad adulta. Dos terceras partes de los jóvenes, el 80% de las personas de edad media y el 90% de los mayores de 65 años sufren alteraciones periodontales.

Aunque en el origen de esta enfermedad intervienen múltiples factores, es la placa bacteriana el factor determinante más importante y posiblemente el único.

Existen otra serie de factores que una vez iniciada la enfermedad van a modificar su evolución, es decir, van a modular la respuesta inflamatoria e inmunitaria del organismo.

Hablamos así:

  • Factor iniciador: Placa bacteriana.
  • Factores modificadores: locales y sistémicos.

Placa bacteriana:

Es un material blando y adherente al diente constituido por microorganismos y productos bacterianos derivados de ellos que no son fácilmente eliminados con el cepillado y el enjuagado así con sustancias procedentes de restos alimenticios y de la saliva.

La placa crece por agregación de nuevas bacterias, así al cabo de una hora del cepillado dental ya aparecen acúmulo de placa sobre el diente. La colonización de más bacterias sobre ella depende de la higiene, nutrición, oxigenación y composición de la saliva.

Cuando la placa bacteriana se calcifica se denomina calculo dental o sarro que también depende de la higiene bucal. El sarro contribuye al mantenimiento de bacterias en la placa, irrita la encía y la inflama.

La placa bacteriana altera la configuración normal de la encía debilitándola y permitiendo así que las bacterias pasen a ella y la inflamen provocando gingivitis. Cuando dicha inflamación no puede ser retenida por la encía pasa al tejido de soporte provocando periodontitis o enfermedad periodontal.

Factores modificadores:

Son factores que van a favorecer la formación de gingivitis una vez formada la placa bacteriana. Ninguno de ellos por sí solo es capaz de causar la enfermedad periodontal si no existe placa previamente.

Pueden ser locales y sistémicos:

  • Factores locales:
    • Residuos alimenticios: La mayor parte de ellos se eliminan rápidamente a los pocos minutos de haber comido. En ello interviene el flujo de la saliva, la acción mecánica de la lengua, carrillos y labios y las forma y situación de los dientes. Mal posiciones dentarias, perdida de piezas, alimentos adhesivos como caramelos van a favorecer la progresión a gingivitis.
    • Falta de piezas dentarias: Dejan sitios donde fácilmente se acumula la placa bacteriana.
    • Alteración de la oclusión: La alineación inadecuada de los dientes hace más difícil el control de la placa.
    • Respiración bucal. Las personas que respiran fundamentalmente por la boca presentan encías hipertróficas, eritematosas y con mayor predisposición al edema
    • Cepillado dental inadecuado: Cepillados demasiados bruscos provocan desgastes y adelgazamientos de la superficie de la encía.
    • Otros: Tabaco como irritante local, quemaduras gingivales secundarias a aspirinas, etc.
  • Factores sistémicos: No se conoce hoy por hoy ningún factor sistémico a excepción de los microorganismos que por sí solo pueda provocar gingivitis o periodontitis. El papel de dichos factores es el de modificar la respuesta del huésped frente a los factores agresivos locales. Es decir, reducen la capacidad de defensa mediante la inflamación y la inmunidad haciendo progresar la enfermedad periodontal.
  • Factores nutricionales: El déficit de vitamina C, E, D, K, de proteinas, de calcio y ; fósforo pueden favorecer la progresión a gingivitis y periodontitis una vez que la placa ya se ha instaurado. Ninguno de ellos por sí solo origina la enfermedad periodontal.
  • Factores hormonales: El hiper e hipotiroidismo, hiperparatiroidismo, déficit de hormona del crecimiento pueden también hacer progresar la enfermedad. Los diabéticos suelen tener disminuida la respuesta a infecciones lo que facilita la presencia de gingivitis y periodontitis cuando hay placa. En el embarazo existe una forma clínica de gingivitis por una disminución de la respuesta de los tejidos frente a irritantes locales; con una buena higiene oral puede controlarse. En el ciclo menstrual ocurre algo similar en torno a la ovulación así como con la toma de anticonceptivos.
  • Enfermedades hematológicas: Anemia, leucemias, linfomas y otras pueden agravar el cuadro.
  • Fármacos: La difenilhidantoina produce hipertrofia gingival que con buena higiene puede evitarse su paso a gingivitis.
  • Edad: Los efectos acumulativos de la placa bacteria pueden llegar a destruir la encía y el periodonto.
  • Intoxicaciones: Como las causadas por plomo, oro, bismuto y mercurio, pueden alterar la mucosa oral provocando patología pero por mecanismos distintos a los de la enfermedad periodontal.
      Subir al menú

      Prevención:

      La principal medida preventiva consiste en la motivación del paciente. Su colaboración en el mantenimiento de una correcta higiene bucal es la principal arma defensiva.

      Todas las medidas se encaminan a evitar la aparición de una gingivitis o perodontitis si ya estuviese instaurada. La eliminación y destrucción de la placa bacteriana son los principales objetivos, para lo cual:

      • Se extremará la higiene oral
      • El paciente removerá la placa bacteriana adherida al diente con el cepillado dental después de cada ; comida y sobre todo al acostarse.
      • La seda dental se usará donde no logre acceder el cepillo.
      • Las visitas periódicas al dentista permitirán detectar zonas de placa y sarro que se eliminarán.
      • Limpiezas de boca periódicas deben ser programadas.
      • En gingivitis severas y agudas se utilizarán antibióticos vía sistémica o con enjuagues que ayudarán a ; disolver la placa y mejorar el estado de la encía
      Subir al menú

      Tratamiento:

      Una vez establecida la enfermedad el tratamiento es muy complejo. El paciente debe estar informado correctamente y motivado por su problema dado que de él va a depender que la enfermedad evolucione o se detenga. Sin su colaboración todo va a ser ineficaz.

      Inicialmente, si existe una situación de urgencia como abscesos, supuraciones, etc, se intentará resolver. Después se tratará de sanear toda la boca con las obturaciones, endodoncias y extracciones que fueran necesarias. Corregidos estos problemas se pasa a la primera fase del tratamiento. Consiste en eliminar todo el sarro y placa bacteriana situada habitualmente por encima del nivel de la encía. A esta técnica se le llama raspaje.

      Raspaje:

      Para ello primero se localizan los cálculos, se levantan los bordes de las encías y con el instrumental adecuado se raspa en todas direcciones hasta conseguir que las placas desaparezcan. Es preciso eliminar todo el sarro que se introduce dentro de la bolsa periodontal, entre esta y la raíz del diente, eliminando también parte del cemento afectado.

      Después se eliminan las sustancias necróticas y se pule la superficie trabajada dado que una superficie lisa dificulta la acumulación de placa. Evaluados los resultados de este tratamiento se valorará la necesidad de repetirlo a los seis meses si el tratamiento ha sido efectivo. Si no fuese así es preciso un tratamiento quirúrgico.

      Tratamiento quirúrgico:

      Consiste en abrir la encía para acceder mejor a las raíces dentarias y eliminar así la placa, el sarro y el tejido periodontal enfermo (bolsas). Si no fuese efectivo habrá que extraer las piezas dentarias afectas.

      El empleo de antimicrobianos, habitualmente en forma de enjuagues, parece efectivo para reducir parte de la placa bacteriana y disminuir la gingivitis. Si la enfermedad ya está implantada solamente será un tratamiento coadyuvante.

      Una vez controlada la enfermedad son precisas revisiones periódicas constantes para evitar recaídas y vigilar el estado de las piezas dentarias.

      Subir al menú

    Qué es Discapnet

    2009 - Technosite | Fundación ONCE